miércoles, 6 de febrero de 2013

El retrato sin rostro

El retrato sin rostro:

"Portrait without a face", de Anfila
El contacto visual es a menudo la primera cosa que solemos buscar en un retrato. Si no lo hay, entonces será el rostro lo que inevitablemente atraerá al ojo del espectador. Ahora bien, existe otra posibilidad que puedes explorar a la hora de contar historias.
Como ya lo enuncia el título, es posible crear retratos con mucho significado dejando fuera el rostro, y centrándose más bien en los pequeños detalles. Para ello, algo que resulta últil a nivel técnico es utilizar aberturas amplias y selectivas, centradas dar atención a una característica en particular - como una cicatriz, un tatuaje, etc. Acércate para llenar el encuadre, o compón la toma de manera tal que el punto focal se ubique fuera del centro, de acuerdo con la regla de los tercios.
jennifer.delahaye Photo
"Omen", por jennifer.delahaye
La conversión a blanco y negro ayuda a reducir la imponencia de la ropa de colores y los paisajes, que de otro modo podrían competir por la atención. Y añadir un viñeteado en las esquinas del encuadre, junto con un aumento selectivo de la nitidez durante la edición también pueden ayudar a centrar la atención en aquello que deseas destacar.
¿Qué más puedes tener en cuenta?
- Las manos de una persona pueden comunicar mucho acerca de su vida y su trabajo.
- Evita recortar al sujeto a la altura del cuello.

Fotografía de José Díaz
- Utiliza un macro para los primerísimos planos, o agrega tubos de extensión a un objetivo normal.
Inspírate con estos consejos y con las imágenes de esta entrada, y comienza a plasmar tus historias de este modo tan sutil e einteresante.




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